Desde el primer día, la Comisaría 17° de Lamarque coordinó acciones con unidades de Choele Choel, General Conesa y Pomona. Se realizaron entrevistas a vecinos y recorridas en chacras, cementerio y casas abandonadas. Los tres perros rastreadores marcaron rastros en dirección a un desagüe, lo que orientó gran parte de los esfuerzos hacia esa zona crítica. La búsqueda se extendió también a la costa del río, donde se intensificaron los rastrillajes con personal especializado.
Como parte de la investigación, se llevaron a cabo allanamientos en domicilios de familiares directos del joven. Allí se secuestraron objetos personales que refuerzan las líneas de investigación. Además, en distintos puntos del desagüe se hallaron elementos cortantes que fueron puestos a disposición del Gabinete de Criminalística. Estos hallazgos constituyen indicios relevantes que permiten sostener la hipótesis de que el desagüe y la ribera del río son escenarios clave en la desaparición.
El operativo incluye la participación de más de una decena de agentes de la Unidad Regional IV, efectivos del COER, brigadas rurales y equipos de canes entrenados. Se utilizaron drones para monitoreo aéreo en sectores de difícil acceso, ampliando la cobertura de los rastrillajes. La coordinación entre distintas fuerzas demuestra el compromiso institucional y la magnitud del despliegue.
El Ministerio de Seguridad y Justicia, con el respaldo de la Fiscalía y el Poder Judicial, continúa con las tareas de manera activa. La labor incansable de los equipos en terreno se mantiene concentrada en los sectores donde se obtuvieron los indicios más firmes: el desagüe y la costa del río.